Cuando pienso qué diferencia a las películas de autor de las películas genéricas o inclusive a las buenas de las malas películas, teniendo en cuenta que en todas se están contando historias, casi siempre llego a la conclusión de que, en el fondo, lo que diferencia al autor profesional del principiante es el uso de los símbolos para contar historias.

A todos los estudiantes de guión, se les enseña desde el primer día el principio básico de escritura sobre el texto y el subtexto. A nivel visual, ocurre algo similar, hay una imagen evidente y una imagen alterna, que en sus mejores ejecuciones logra ser secreta e imperceptible. Cuando a nivel literario como a nivel visual se ejecutan estos dos principios narrativos de forma impecable, nace la magia, películas inolvidables.

Siempre que doy la charla del Tour Universitario Canon, pregunto a los estudiantes cuáles son sus directores favoritos y por qué, las respuestas casi siempre está llenas de propiedades evidentes: Wes Anderson por su dirección de arte, Tarantino por sus diálogos y uso de la violencia, Tim Burton por el diseño de sus personajes, etc. Al final todas estas son características que los artistas usan para crear una identidad y estilo propio, pero no es exactamente esto lo que nos atrae de ellos y que hace que sean nuestros favoritos. Y está bien que no sepamos cuál es ese ingrediente secreto, porque precisamente su uso correcto debe ser imperceptible a simple vista y es sólo en el profundo y detallado escrutinio que sale a la luz y entendemos los mensajes y propósitos alternos de los artistas en sus películas.

Uso de las “X” cerca a los personajes que van a perder la vida. The Departed de Martin Scorsese

Probablemente, una de las características principales al momento de ver una película y poder leer más allá de la forma aparente, es entender el tiempo y paciencia que tomó filmarla. Si tenemos en mente que cada detalle que compone la imagen ha sido pensado, diseñado y construido con mucho tiempo y dedicación, empezamos a comprender que cada una de estas decisiones ha sido tomada con un propósito específico; la luz, los decorados, el vestuario, etc. (No en todos los casos. Como en cualquier oficio hay personas que hacen su trabajo bajo altas exigencias de calidad y otras que no).

Hay 3 elementos fundamentales para los símbolos: El contenido, la forma y la ejecución. Para explicarlos usemos un sencillo y simple ejemplo de una paloma como símbolo de libertad.

El contenido: Lo que el símbolo representa. Para que sea significativo, el contenido del símbolo debe estar ligado a la temática de la película. En este caso la paloma como símbolo sería relevante en una historia de esclavitud.

La forma: Cómo está representado el símbolo. Un dibujo, un objeto, un animal (la paloma), etc. En todos los casos hay que ser muy cuidadosos de no ser ni muy oscuros como para que el símbolo jamás sea descubierto ni muy obvio para no dejar que la percepción del espectador haga su trabajo.

Ejecución: Bajo qué contexto, de qué manera o cuanto tiempo aparece en pantalla el símbolo, etc. Para efectos de este ejemplo, si la paloma aparece volando puede significar libertad, si aparece con un ala rota significará lo contrario, si aparece luego de la muerte de un personaje significará libertad conseguida gracias a la muerte.

Padre e hijo tienen una conversación por primera vez muchos años después de haberlo abandonado. En el fondo el columpio en el que nunca jugaron. Símbolo de la infancia que perdió. (El detalle del balón de fútbol en las manos del joven acentúa todo lo que en la escena no se dice a través del diálogo.)
Hell or High Water de David Mckenzie.

Los símbolos hacen parte del cine desde sus inicios, son tan importantes como la metáfora lo es para la novela. Un símbolo con un contenido significativo puede hacer mucho más poderoso el tema o mensaje de una película, así el símbolo en sí sea feo o desagradable. Un símbolo con una buena forma puede hacer que la experiencia visual de la película sea más poderosa, así este no signifique nada.

Vestuario y encuadre hacen que el personaje se sienta aislado de su entorno para reforzar la tématica de la soledad del mundo moderno que expone esta película. Her de Spike Jonze.