Hoy quiero compartir con ustedes un pequeño reportaje realizado en el año 2000 y que fue hecho con película de diapositiva y con cámara análoga Canon A1 Program. Por estos años no todos tenían a su disposición cámaras digitales y la película era costosa, en cada rollo sólo teníamos la oportunidad de 36 cuadros; entonces, cada vez que obturábamos era una oportunidad preciosa y bien pensada.

En los periódicos había un límite de rollos y los editores consideraban malos fotógrafos a los que llegaban con más de cinco rollos por trabajo. Pensar que las tarjetas nos dan la posibilidad enorme de disparar mucho puede ser una ventaja, pero regresar con una “carga” enorme de fotos que no serán necesarias y terminarán en la basura es sólo una pérdida de tiempo, espacio en nuestros computadores y falta de calidad en nuestras historias. Aquí unas recomendaciones para pensar antes de disparar:

1. Trata de disparar muy poco. Un fotógrafo que registrar todo refleja inseguridad y falta de objetivos claros. No es buena idea usar la cámara en “ráfaga” todo el tiempo, siempre es mejor usar la modalidad de disparo uno a uno.

2. Mira siempre lo que has tomado en la pantalla de tu cámara y elimina tomas muy repetidas sin miedo. Ve asegurando y marcando las más acertadas y deja algunas opciones repetidas si dudas del foco o calidad.

3. Una buena historia o reportaje puede contarse en doce fotos, cada una de estas imágenes debe tener un peso y nivel. Ninguna debe incluirse como accesorio o para completar la muestra.

4. No te desvíes del camino trazado a menos que sea el descubrimiento de un tema muy relevante. Concéntrate en el tema y los objetivos trazados para no ser disperso, esto te ayuda a ahorrar tiempo valioso y te mantiene en una sola dirección.

5. Nunca dejes una gran situación a medio camino. Gástale tiempo cuando veas todos los elementos sin ser conformista con lo que aparentemente te emociona con el primer “clic”. Siempre cada foto puede ser mejor; justo allí debes ir al límite.

6. Regresar con un montón de tarjetas llenas, no sólo satura tu computador y lo pone lento, mucha veces sólo confunde tu trabajo.

7. Si las fotos más importantes y definitivas no están en tu cabeza ni las recuerdas con claridad, es porque en realidad no las tienes y las vas a tratar de acomodar en una búsqueda aburrida de muchas fotos.

8. Finalmente antes de iniciar tu trabajo debes leer mucho y mirar muchas fotos sobre lo que ya se ha realizado y lo que no se ha hecho, así puedes ir con más claridad y no sorprenderte con lo que ya ha sido muy repetitivo. Debes buscar un sentido muy original en las tomas. Recuerda que la belleza e impacto como en muchas cosas de la vida resultan de ser auténtico.