Yo también fui niño, y aún recuerdo la voz de mi madre cuando me llamaba para regresar a nuestra casa en una de las calles de mi bella Cali.  Según ella, yo podía aparecer de repente corriendo mientras huía de otro niño que buscaba atraparme en un juego que llamábamos “La lleva”, ¿se seguirá llamando así?

 

La verdad no sé; es triste ver cómo la tecnología ha hecho que la infancia se desarrolle en ambientes virtuales, niños que viven en edificios donde fácilmente pueden correr sin restricción alguna, pero ni siquiera por los pasillos, sino en alguno de los videojuegos de moda.

 

pequeños-camaradas-niños-jugando

 

Por eso, siempre que llego a un lugar me gusta preguntar por la forma de jugar de los niños, meterme en sus cuentos y tratar de recordar mi bella infancia. Les fotografío con el mismo entusiasmo que muestran en su curiosidad de ver las imágenes que protagonizan, lo que me permite ser maestro de los que yo considero ser los grandes maestros de la vida: los niños.

 

pequeños-camaradas-niños-jugando-fútbol-en-la-playa

 

Allí soy uno más de ellos, mi edad puede quedar en el olvido y simplemente me limito a correr. Los límites dejan de existir, vuelvo a ser, compartimos felices «el juguete», y literalmente – el juguete -, el único que me quedó y que durante muchos años me ha dado tanta felicidad, ese que tiene la facilidad de sacarle una sonrisa a mis nuevos amigos, y a mí, una lagrima de nostalgia entre los recuerdos.

 

pequeños-camaradas-con-cámara-en-la-playa

 

www.haguirrephoto.com

info@haguirrephoto.com

@haguirrephoto